El lado oculto del K-pop tras el regreso del grupo surcoreano BTS
El K-pop rebosa talento, estilo y trabajo duro, pero la exitosa industria musical surcoreana también tiene un lado oscuro, a veces con resultados trágicos.
De cara al concierto de regreso de BTS este sábado, AFP analiza la intensa competencia, el entrenamiento agotador, el estricto control sobre la vida de las estrellas y el comportamiento a veces obsesivo de los aficionados.
- 300 grupos -
Las discográficas surcoreanas lanzan decenas de nuevos grupos cada año con la esperanza de que se conviertan en los próximos BTS o Blackpink, pero con unos 300 grupos ya en activo, alcanzar el gran éxito es difícil.
La pequeña minoría de los miles de jóvenes aspirantes que superan la fase de audición puede enfrentarse a jornadas de 15 horas de sesiones de gimnasio, clases de canto, sesiones promocionales y prácticas de baile.
A veces no duermen en casa sino en literas en viviendas compartidas, con un control estricto sobre sus vidas, incluyendo lo que comen, su peso y su apariencia.
En una entrevista con AFP en 2020, la exintegrante de Nine Muses, Ryu Sera, lo comparó con un "sistema de producción en masa tipo fábrica", donde las personas son tratadas como "productos reemplazables".
Pero los responsables de la industria argumentan que esta estructura competitiva es lo que mantiene el éxito del K-pop.
"No podemos ayudar a quienes recibieron una oportunidad de superación personal pero no pudieron seguir el ritmo de los demás", dijo a AFP en 2021 Oh Chang-seok, mánager de Blitzers.
El equilibrio de poder entre las discográficas y las estrellas del K-pop estaba antes muy desequilibrado, con "contratos esclavos" que imponían un reparto desigual de beneficios y vinculaban a los artistas durante más de una década.
Tras una batalla legal que involucró al grupo TVXQ, la comisión de comercio justo revisó los contratos estándar, introduciendo en 2009 cambios que limitan los contratos iniciales a siete años.
- Sin citas -
Los fanáticos pueden volverse obsesivos, y la indignación por los rumores de que sus estrellas favoritas podrían tener relaciones sentimentales se convirtió en una característica de la industria.
Cuando surgieron rumores de que Jung Kook de BTS salía con Winter, miembro de Aespa, los aficionados enviaron un camión con una valla publicitaria a la sede de la discográfica HYBE acusándolo de "engaño".
Karina de Aespa enfrentó problemas similares cuando reconoció su relación con un actor en 2024, provocando la ira de sus seguidores que también enviaron un camión. "¿No recibes suficiente amor de tus fans?", decía el mensaje.
Karina ofreció sus "sinceras disculpas" en una carta escrita a mano, prometiendo que "no los decepcionaría" de nuevo, y poco después la pareja rompió.
Otros llevaron las cosas a extremos peligrosos.
En 2024, Sunwoo de The Boyz fue agredido cuando un aficionado se escondió en una escalera de emergencia para enfrentarlo. La discográfica del grupo afirmó haber detectado también un dispositivo de rastreo en su vehículo.
Este mes, una mujer brasileña fue acusada de acosar a Jung Kook de BTS. Supuestamente tocó el timbre de su casa y dejó -"por amor"- una carta 23 veces en un mes.
Kim Seong-sheen, profesor de educación en convergencia creativa en la universidad Hanyang de Seúl, culpa a la forma en que la industria estructuró la relación entre grupos y seguidores.
"Los fanáticos pasaron a ocupar el papel no de simples consumidores, sino de participantes que invierten sus emociones y tiempo", detalló Kim a AFP.
"La industria operó durante mucho tiempo bajo la premisa de controlar la vida privada de los ídolos y mantener una ilusión de intimidad para sostener ese compromiso", añadió.
- Ciberacoso -
La industria vio varios suicidios sospechosos, el más reciente en 2023, cuando Moonbin, de 25 años, del grupo ASTRO, fue encontrado muerto en su casa.
Aunque los profesionales de la salud mental advierten que rara vez hay un único factor desencadenante, algunos artistas fueron sometidos a un intenso ciberacoso y a un duro escrutinio de su vida personal, tanto por parte de seguidores como de sus representantes.
Bang Si-hyuk, creador de BTS y presidente de HYBE, cuestionó en una entrevista con CNN en 2023 si tales críticas eran "justificables", sugiriendo que las condiciones no son mejores en el pop occidental.
El comentarista cultural Kim Do-hoon señaló que un problema más profundo radica en la estructura jerárquica de la industria entre la gestión y los cantantes.
A diferencia de muchos grupos en otros lugares, las bandas de K-pop son formadas por agencias que invierten tiempo y capital para entrenarlas en un sistema vertical. BTS fue creado de la misma manera.
"Es un sistema muy jerárquico que, en su esencia, no cambió con los años", confirmó.
W.Rodriguez--VC