Àgueda Micó busca un grupo valenciano propio en el Congreso
Àgueda Micó (Compromís) afronta las elecciones generales del 29 de noviembre para convertir la unidad de la izquierda valenciana en una alternativa al PP y Vox y conseguir un grupo parlamentario propio en el Congreso. En esta entrevista con infoLibre, la cabeza de lista de Compromís-Front Valencià hace balance de su ruptura con Sumar, cuestiona la falta de valentía política del PSOE y critica la respuesta del Gobierno central a la dana.
Àgueda Micó (Compromís) afronta las elecciones generales del 29 de noviembre para convertir la unidad de la izquierda valenciana en una alternativa al PP y Vox y conseguir un grupo parlamentario propio en el Congreso. En esta entrevista con infoLibre, la cabeza de lista de Compromís-Front Valencià hace balance de su ruptura con Sumar, cuestiona la falta de valentía política del PSOE y critica la respuesta del Gobierno central a la dana. También defiende medidas contundentes frente a la especulación inmobiliaria, como la expropiación de viviendas a fondos buitre, y apuesta por trasladar el acuerdo electoral de la izquierda a las próximas elecciones autonómicas. Primera pregunta obligada.
¿Qué le parece la dimisión de Óscar Puente? Creo que esta dimisión era necesaria. Las responsabilidades se tienen que depurar y era una cuestión también de respeto a las víctimas. No puede ser que el tren, que se supone que es el medio de transporte más seguro, haya tenido dos accidentes de esta gravedad en tan poco tiempo.
Por tanto, era una cuestión necesaria. Es verdad que tenemos que rascar un poco más allá, porque al final ha habido una liberalización que viene también de una directiva europea que aprobaron el PP y el PSOE. Y, claro, no puedes liberalizar un servicio sin adecuar las vías, los protocolos de seguridad y la cantidad de trabajadores y operarios que tienen que hacerse cargo de ese servicio. Creo que debería ser una de las prioridades de esta nueva legislatura que hubiera una revisión de la seguridad de todas las vías de todo el Estado, y no solo de la alta velocidad.
Hemos tenido muchos accidentes también en los cercanías y, al final, hace falta más inversión en transporte público, porque es la vía por la que la gente normal puede ir a trabajar o a estudiar. ¿Y cree que volverá a la política? Siempre se ha especulado mucho con que podría ser una de las personas que eventualmente sustituyeran a Pedro Sánchez. No lo sé.
Yo, sinceramente, creo que esto le deja muy tocado por la magnitud de la tragedia, por la cantidad de víctimas mortales que ha habido en un medio de transporte en el que no debería haber víctimas mortales. No creo personalmente que esté en disposición de hacerlo. ¿Cómo afronta Compromís esta campaña electoral? ¿Qué ha sido diferente en la Comunitat Valenciana para que sí haya habido un acuerdo de unidad con Podemos, cuando no ha sucedido en otras comunidades, a excepción de Canarias y Baleares?
Compromís es un proyecto político totalmente arraigado al territorio y llevamos mucho tiempo siendo un partido de mayorías sociales de la izquierda valenciana. Hemos sufrido esta última legislatura un Gobierno de derecha y extrema derecha que nos ha llevado a la catástrofe humana, ecológica y política más grande de Europa, con 234 víctimas mortales. Creo que eso ha sido un revulsivo para todos los partidos políticos que estábamos implicados en esta negociación y ha provocado que, por una cuestión de responsabilidad y de lealtad con los valencianos y valencianas, fuera importantísimo, necesario e imprescindible que hubiera una papeleta electoral que representara a la izquierda valiente, ecologista, feminista y antifascista valenciana. Y lo hemos conseguido.
Esperemos que la gente nos vea como su opción más válida en estas elecciones. ¿Y a qué achaca que en otros territorios no haya sido posible este acuerdo, aunque también existan fuerzas arraigadas al territorio, como por ejemplo en Aragón? Supongo que aquí hay una cuestión que también va de personas, de circunstancias, de tradiciones políticas o de desacuerdos que hayan podido tener anteriormente. Yo no conozco las interioridades del resto de territorios porque Compromís, aunque hemos hecho pactos electorales con otras formaciones políticas, no formamos parte de esa izquierda federal o confederal estatal.
Lo que sí puedo decir es que en nuestro caso teníamos claro que esto tenía que servir para que los valencianos y valencianas puedan tener un grupo parlamentario propio para defender los intereses valencianos con políticas valientes y que frene a la derecha y a la extrema derecha en el Estado. Pero también queremos ser la alternativa a ese Gobierno miserable de derecha y extrema derecha que tenemos en la Generalitat Valenciana y en los principales ayuntamientos. Por tanto, esto tiene continuidad. Teniendo en cuenta que Compromís no está en la estructura del Frente Amplio
¿cree que debería asemejarse más a ERC y EH Bildu que a Más Madrid y los comunes? Creo que Compromís es un proyecto político valenciano, valencianista, y tiene mucho que ver con nuestra cultura política y con nuestra idiosincrasia social, cultural e histórica. Por tanto, no somos ni podemos ser Más Madrid, pero tampoco somos ni podemos ser ERC o Bildu, por nuestro contexto y nuestras circunstancias sociales, culturales e históricas. En todo caso, creo que los valencianos y valencianas merecen una opción política que defienda sus intereses.
Y, efectivamente, lo que sí queremos, y esto sí que lo tienen los catalanes y los vascos, es tener un grupo parlamentario valenciano, porque vemos que hay mucha más capacidad de presión teniendo más diputados y diputadas trabajando y poniendo en la agenda pública los principales problemas, en nuestro caso, de los valencianos y valencianas. A eso aspiramos. La izquierda llega a estas elecciones después de años de divisiones, disputas internas y pérdida de apoyo electoral. ¿Qué responsabilidad cree que tienen los dirigentes o las decisiones que han tomado en la desmovilización del electorado progresista?
Con toda la humildad del mundo, creo que los proyectos políticos tenemos que ser útiles a la ciudadanía. Lo más importante es que la sociedad civil organizada y la movilización social tengan un instrumento útil en los parlamentos, en las instituciones, para que sus reivindicaciones se vean y se trasladen al poder político y a las políticas públicas. Esto es lo que hacemos desde Compromís cuando gobernamos y cuando estamos en las instituciones, más allá de determinados liderazgos políticos que pueden ayudar en determinados momentos. El proyecto tiene que estar siempre por encima de las personas y, posiblemente, algunos proyectos políticos no lo han hecho.
¿Qué ha hecho Sumar para llegar también a esta situación? Creo que Yolanda Díaz, como ministra de Trabajo, ha hecho un trabajo excelente. Ha sido muy buena ministra. Pero, repito, los proyectos políticos son difíciles de gestionar.
Necesitas mucha generosidad, llegar a muchos acuerdos y que todo el mundo se sienta representado. Posiblemente lo que ha pasado en ese espacio político es que no han tenido la capacidad suficiente o la generosidad suficiente para entender esa pluralidad y entender que hay diferentes visiones en un Estado plurinacional como el nuestro. El Estado español es un Estado plurinacional y no se puede ni gobernar ni centralizar desde Madrid o desde cualquier espacio concreto. Tiene que haber mucha más apertura.
Le pregunto lo mismo sobre el PSOE, que ha gobernado estos últimos ocho años, y también sobre la figura de Pedro Sánchez. ¿Qué errores cree que ha cometido el PSOE durante este tiempo o qué cosas debería haber hecho mejor? El problema principal del PSOE es que forma parte del sistema bipartidista del Estado español. Siempre ha formado parte de un sistema en el que se han puesto por encima los intereses de determinados poderes económicos y políticos y no los del conjunto de la ciudadanía.
Creo que el PSOE necesita más valentía política y no ser tan dependiente de determinados intereses políticos y económicos que le frenan muchísimo para hacer las políticas que las mayorías sociales necesitan. De hecho, nosotras hemos gobernado con el PSPV en la Generalitat Valenciana. Hemos estado ocho años con el Gobierno del Botànic y yo siempre digo que gobernar con el PSOE es gobernar con el freno de mano puesto porque le cuesta mucho hacer políticas valientes si no se ve obligado, en nuestro caso por Compromís. Usted abandonó esta legislatura el grupo de Sumar en el Congreso alegando, entre otras cuestiones, falta de autonomía política.
¿Qué balance hace? ¿Se arrepiente de algo? Lo valoro positivamente. Primero, porque fue una decisión de mi partido político que se tomó prácticamente por unanimidad.
Al final, como he dicho antes, yo me considero un instrumento, una persona que representa a un proyecto político, y creo que tengo que estar siempre en consonancia con lo que quiere la militancia y con lo que quieren las mayorías y la gente que nos vota y a la que representamos. Yo me sentí oprimida en el Grupo Plurinacional Sumar porque quería defender los intereses valencianos. En ese momento había pasado la dana de Valencia y queríamos una comisión de investigación que depurara responsabilidades y a la que viniera todo el mundo. Y aquí el PSOE no quiso asumir esa responsabilidad de venir a dar la cara.
Lo que pedíamos en ese momento era que el presidente del Gobierno viniera a explicar qué hizo, no solo esos días de la dana, sino cómo iba a invertir para que lo que pasó en Valencia no volviera a pasar. De hecho, Sánchez no ha ido a esta comisión porque se han caído las comisiones con la convocatoria electoral. Siguiendo el hilo de lo que dice
¿cree que en la izquierda, o en Sumar en concreto, opera cierta autocensura de no criticar al PSOE demasiado? Creo que hay una cuestión básica, y es no acabar de entender esa plurinacionalidad que tenía que representar, o esa pluralidad ideológica y de defensa de todos los intereses que teníamos en ese grupo parlamentario. De hecho, creo que en ese momento lo que hizo el Grupo Plurinacional Sumar fue priorizar su acuerdo de Gobierno con el Partido Socialista frente a la legítima decisión de Compromís de defender los intereses de los valencianos y valencianas. Creo que se equivocaron totalmente.
Ha comentado antes que aspiran a tener un grupo parlamentario propio valenciano en el Congreso. ¿Qué van a hacer si, como todo apunta, no pueden hacerlo? ¿Se quedarían en el Frente Amplio o se irían al Grupo Mixto? Nuestra aspiración, recogida en el protocolo electoral que hemos firmado todos los partidos de la izquierda valenciana, es formar grupo parlamentario si conseguimos los cinco diputados y diputadas y ese 10 % de voto autonómico.
Si eso no fuera posible, yo estaré donde mejor pueda representar los intereses valencianos. Es una decisión que tomaremos conjuntamente dentro de Compromís. Se han cumplido recientemente dos años de la dana de 2024. ¿Qué balance hace dos años después de lo ocurrido?
El balance es que tenemos un Gobierno miserable, que no ha estado a la altura, que sigue sin pedir perdón a las víctimas y que sigue sin reconocer que se hubieran podido salvar muchísimas vidas. Hace dos semanas tuvimos una dana que afectó más a las comarcas de la Safor y la Marina Alta, y vimos cómo sí que se enviaron los mensajes ES-Alert a tiempo. Vimos cómo hubo una gestión de la emergencia diferente que hizo que las víctimas mortales fueran mínimas. Por tanto, hay una mala gestión, una incompetencia política del PP en el Gobierno, no solo en la cuestión de la dana.
Vemos que para ellos son más importantes los intereses económicos que los intereses de la mayoría social de los valencianos y valencianas. Acaban de empezar una tramitación parlamentaria para cambiar la ley del territorio porque lo que quieren es especular con el territorio y poder construir en la costa, cuando estamos en una situación de emergencia climática y los valencianos y valencianas estamos en el epicentro de ese cambio climático. El PP no es de fiar por torpes, por inútiles, pero también porque ponen los intereses de unos pocos por encima de los intereses de la mayoría. Lo hemos visto también en temas como la educación y la sanidad, con la huelga del sector educativo valenciano, que les ha plantado cara por el deterioro de la calidad educativa, o aprobando leyes como la Ley de Libertad Educativa, que lo único que quería era cargarse el valenciano de nuestras escuelas.
P. ¿Qué responsabilidades políticas atribuye, ya no solo al Gobierno de Carlos Mazón, sino también al Gobierno central? ¿Cree que se podrían haber hecho las cosas mejor o de forma diferente? Yo sí creo que las cosas se hubieran podido hacer mejor.
De hecho, la gente de allí agradeció que toda la ciudadanía valenciana se autoorganizara para poder ayudar esos primeros días. Pensad que la UME y el Estado, cualquier tipo de poder público, no llegaron hasta seis o siete días después de la catástrofe. Y esto es una cosa que la gente que lo vivió en primera persona, estamos hablando de casi un millón de personas afectadas en la zona de la dana, tiene en cuenta. Después, la reconstrucción no está siendo ni rápida, ni eficiente, ni cuenta con la cantidad económica necesaria para la gente de allí.
Hay muchos comercios que han tenido que cerrar porque no han tenido las ayudas para poder reabrirlos a tiempo y han pasado ya dos años de la dana. Yo siempre digo, y esto también se lo dije al presidente del Gobierno, que si lo que pasó en Valencia hubiera pasado en Madrid, posiblemente la reacción del Gobierno central hubiera sido mucho más rápida y eficaz. Estas cuestiones tendrán una consecuencia electoral, no solo en las urnas el próximo 29 de noviembre, sino también en las próximas elecciones autonómicas. ¿Cree que podremos ver una réplica del acuerdo de Compromís y el resto de formaciones?
Sí, de hecho, esa es nuestra intención. Al final, lo que queremos es ser la alternativa a ese Gobierno de la vergüenza. Creo sinceramente que en esta legislatura Compromís ha sido la oposición clara y dura al Gobierno de Carlos Mazón y ahora de Pérez Llorca. Nuestra intención es contar con toda la izquierda valenciana, porque el proceso de apertura tiene que ser político, pero también social.
Queremos generar un marco en el que las mayorías sociales valencianas se sientan cómodas y queremos conseguir que Joan Baldoví sea presidente de la Generalitat y que Mónica Oltra sea alcaldesa de Valencia. Este es nuestro objetivo y para eso queremos contar con todo el mundo. Pensamos que el PSOE ha estado a la altura. Ya lo he dicho, no tanto en la cuestión concreta de la emergencia, que es competencia estrictamente autonómica, sino en cómo se ha abordado después de la emergencia esa reconstrucción.
A nosotros no nos gusta hablar tanto de reconstrucción, porque lo que no podemos hacer es construir allí donde las cosas no se han hecho ya bien. No puede ser que se amplíen polígonos industriales en zonas inundables o que se vuelva a construir en zonas inundables, porque puede pasarnos lo mismo dentro de dos, tres o cuatro años. Por tanto, ahí sí que creemos que hay que actuar. Por eso, por ejemplo, hemos hecho alegaciones al plan del Ministerio para la Transición Ecológica para mejorar las infraestructuras, teniendo en cuenta las circunstancias concretas y las peticiones y el trabajo que han hecho los expertos, las universidades y nuestros concejales, concejalas, alcaldes y alcaldesas que viven en las zonas afectadas y que saben realmente cómo se tienen que dar soluciones a sus problemas.
Hablaba antes del binomio de Baldoví y Oltra como una dupla potente para las autonómicas y municipales de 2027. La relación con Iniciativa ha tenido a veces momentos tensos a nivel interno. ¿Existe un riesgo real de que Compromís termine rompiéndose en algún momento? Yo apuesto al cien por cien por la continuidad de Compromís porque llevamos juntas muchos años ya.
Hemos construido conjuntamente, con mucha gente, un espacio de esperanza, un espacio de valencianismo, un espacio que creo que hemos demostrado, cuando gobernamos, que somos capaces de hacerlo bien, trabajando para la mayoría social. Es evidente que al ser diferentes partidos a veces puede haber ciertas discrepancias, pero las mismas que puedo tener yo con mi hija y con mi pareja, y son las personas que más quiero en el mundo. Por tanto, en Compromís, más allá de estas cuestiones tan concretas y tan puntuales, nos queremos muchísimo y todos y todas tenemos clarísimo que nuestro proyecto político es el proyecto que regenerará la democracia en el País Valencià y que recuperará la dignidad para la gente trabajadora, para la clase trabajadora valenciana. La vivienda se ha convertido en uno de los principales problemas de la sociedad.
Ustedes han propuesto limitar su compra en determinadas circunstancias. ¿A quién prohibirían o restringirían comprar y con qué criterios? Aquí creo que hay respuestas inmediatas que tenemos que dar y respuestas más estructurales porque, efectivamente, lo que nos ha pasado es que la vivienda desde siempre ha sido considerada un bien de mercado y no un derecho fundamental de las personas. Y esto nos ha llevado a la situación actual.
No tiene ningún sentido que la gente utilice más del 30 o el 40 % de su salario para pagar un alquiler o para poder llegar a final de mes. Al final, la política tiene que servir para que el pan de cada día, para que las cosas del comer, puedan estar totalmente protegidas. Por tanto, tenemos que empezar prohibiendo que los fondos buitre, los grandes bancos y los fondos de inversión puedan especular y acumular vivienda. Incluso tenemos que plantearnos, y esta es una propuesta de Compromís para esta legislatura, expropiar a estos fondos buitre, a estos fondos de inversión, esa vivienda que utilizan para especular.
Cuando hablamos de derechos fundamentales hay una cuestión básica: igual que el Estado tiene que garantizar que cualquier niño o niña tenga una plaza en la educación pública o una plaza en un hospital público, los poderes públicos tenemos que garantizar que cualquier persona tenga derecho a una vivienda digna. ¿Ve al PSOE apoyando una medida de ese calibre? ¿Cómo cree que les convencerían de hacerlo? Teniendo muchos diputados y diputadas que les presionen.
Por eso hace falta que los valencianos y valencianas tengamos diputados y diputadas que defiendan este derecho a la vivienda por encima de todo. Y hace falta que también pase en el resto del Estado. La única forma de que el PSOE haga políticas valientes es por la movilización ciudadana, que ha sido efectiva para que los decretos de vivienda lleguen al Congreso. Y también la presión que hemos hecho todos los partidos políticos de la izquierda territorial y de la izquierda española para que sea una realidad.
Necesitamos que la gente sepa que, si quiere políticas de izquierda, tiene que votar a partidos de izquierda, y que el PSOE forma parte del sistema bipartidista. También hemos hablado antes del estado de Rodalies valenciano. ¿Defiende Compromís que el Estado debería transferir la gestión a la Generalitat? En Compromís lo llevamos pidiendo desde hace mucho tiempo.
De hecho, llevamos la propuesta a Les Corts y también al Congreso, y el PP y el PSOE votaron en contra. Es una cuestión de que quienes mejor pueden gestionar las cercanías valencianas son los valencianos y valencianas mediante sus instituciones públicas. Ahora mismo pensamos que tiene que haber un plan de inversión 2026-2030 de 1. 500 millones de euros para poder modernizar toda la red ferroviaria de Rodalies valenciana.
Estamos en una situación en la que ya sabemos, por ejemplo, que el Rodalies Valencia-Castelló tarda ahora muchísimo más de lo que tardaba hace quince años, y no tiene ningún sentido. Que llegar a Valencia en transporte público, llegar a Castelló o ir a Xàtiva, que es el Rodalies que yo tengo que utilizar, nos cueste ahora más que hace quince años. Hace falta una inversión total y hace falta que gestionemos el transporte público valenciano desde la Generalitat Valenciana. Por eso también es importante que haya inversión, pero también un nuevo modelo de financiación.
Tampoco hay un corredor mediterráneo que conecte Barcelona con Valencia mediante una línea de alta velocidad. ¿Cree que no hay interés o que responde al modelo centralista del Estado? Lo que veo es que el PP y el PSOE no tienen vergüenza cuando hablan de alta velocidad. Los dos han utilizado fondos de inversión europeos que se deberían destinar al corredor mediterráneo y los han utilizado para la alta velocidad, por ejemplo, en Madrid y en otras vías.
Sí que hay un miedo a que haya una competencia entre ese arco mediterráneo, desde Andalucía hasta Europa, y esto le quite capacidad competitiva al centro, que es una zona extractiva que hace que no se vea más allá de la centralidad de Madrid. No puede ser que un Estado como el nuestro, donde hay potencias económicas tan importantes como la valenciana o la catalana, no tenga una vía de transporte público para hacer que la productividad de nuestras empresas esté al mismo nivel que las otras. Esta es una reivindicación que hacemos conjuntamente con toda la sociedad valenciana. De verdad, no tienen vergüenza cuando hablan del corredor mediterráneo, porque ellos han frenado que sea ya una realidad, lo han hecho desde hace mucho tiempo y han utilizado inversiones que deberían haber ido al corredor mediterráneo para otras vías.
¿Qué hará Compromís si el día después de las elecciones hay una mayoría absoluta de PP y Vox? Esperemos que la movilización social y política haga que esto no sea una realidad. En el Congreso he dicho muchas veces que no vengo del futuro, que vengo de Valencia, y sé lo que hace un gobierno de derecha y extrema derecha. Si esto acabara pasando, nuestra actitud será de valentía y de presión para que no vuelva a ocurrir.
No vamos a permitir que se restrinjan los derechos fundamentales y ahí necesitamos el apoyo de todos. ¿Ha perdido la izquierda la capacidad de conectar con las preocupaciones de las clases trabajadoras? ¿Por qué parte de ese electorado se está acercando a Vox? La gente está enfadada porque quien tiene que darte soluciones no te las da.
Y si no puedes pagar el alquiler, te desahucian de casa y no puedes llenar el depósito del coche, echas la culpa al Gobierno, al que sea. Hay una parte de voto visceral porque no hay nadie solucionando mis problemas y voy a votar a quien sea más populista y me dé respuestas fáciles a problemas complejos. Y después hay otra cuestión, y es que el PSOE, que representa la socialdemocracia clásica, no ha sido lo suficientemente valiente para poder confrontar con el modelo capitalista en un momento en el que la globalización económica, las grandes multinacionales y los bancos quieren utilizar los servicios públicos básicos para seguir ganando dinero. La solución pasa por blindar las pensiones, la sanidad, la educación, la vivienda y que la gente entienda que hay determinadas cosas que no se van a tocar.
Pero el PSOE ha jugado a rescatar bancos, priorizar intereses económicos por encima de las mayorías sociales y por eso es importante que los partidos que venimos de abajo digamos que hay que blindar estas cuestiones.
F.Anderson--VC